Yo también quiero TRANSformar Madrid

Corazón azul

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Contra la trata de mujeres
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11 de Marzo

miércoles, 10 de marzo de 2010

Han pasado 6 años pero jamás olvidaremos esta fecha, ni a las 192 personas muertas en tan terrible atentando terrorista. Ciento noventa y dos conciudadanos asesinados por los terroristas el 11-M de 2004 en Madrid, y millones de victimas más; porque las víctimas fuimos muchas más, primero ellos, y sus familiares y amistades, pero también la ciudadanía española: en aquellos trenes viajábamos todas y todos. El terrorismo golpea siempre al conjunto de la sociedad por lo que hay que erradicarlo.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha recopilado todos los materiales que la ciudadanía utilizó para manifestar su repulsa ante estos actos de barbarie asesina, y así en el “Archivo del Duelo”, aparte de la repulsa ciudadana, es curioso descubrir, también, mensajes positivos; mensajes que querían reflejar que otro mundo era y es posible, con la palabra como Paz como reivindicación. Mensajes, pues, contra la violencia y los violentos.

Acabo con un poema escrito por un alumno de 5º de primaria en aquellos terribles días: El mañana es nuestro.../ y continuará la vida y la muerte.../ pero tú y yo sabemos que podemos hacer/ un amanecer más claro y pacífico.../ Tú y yo sabemos que juntos, uniendo nuestras manos,/ compartiendo el dolor y siendo solidarios/ haremos nacer un mundo más humano.

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APRAMP

viernes, 26 de febrero de 2010
La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP) nos convocó para celebrar sus primeros 25 años de vida. APRAMP ha trabajado, y sigue haciéndolo, desde una perspectiva integral y de género, huyendo en todo momento de intervenciones meramente paliativas: acoge a mujeres prostituidas, les da apoyo psicológico y jurídico, así como formación para mejorar sus habilidades sociales y laborales. Desde su creación en 1985, la presidenta de la asociación, Rocío Nieto, y el gran equipo que tiene detrás, han hecho una labor encomiable.

Ahora cuentan con cinco centros de acogida, talleres de formación, servicios de asesoramiento jurídico, guardería... Su unidad móvil sigue recorriendo las zonas en las que están las mujeres prostituidas, como asegura Rocío Nieto, “como ellas no van a venir; tenemos que acercarnos”. La asociación siempre ha tenido claro que su trabajo consiste en defender los derechos humanos. Por ello el compromiso de APRAMP con la lucha contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual está ahora más presente y es más necesario que nunca. Me sumo a ese compromiso y las animo a continuar con su trabajo.

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Fiesta de la libertad

lunes, 9 de noviembre de 2009

Ha sido emocionante ver como caía otro muro en Berlín, un enorme y simbólico dominó cuya caída celebraba el XX Aniversario de la caída del Muro de Berlín, escuchando de fondo a Baremboim y Plácido Domingo. Las piezas del dominó gigante recordaban la revolución que supuso la caída de un muro que cayó de forma pacífica, como señaló el Presidente Zapatero en su discurso, pero que tantas desgarradoras historias y muertes acumuló a los largo de demasiados años.

Miles y miles de los presentes eran berlinesas y berlineses que recordaban su historia, que es también la historia de Europa, para que no se repita jamás, pero somos millones y millones los que hemos seguido este Aniversario a través de la radio, la televisión, la prensa o internet.

Que esta celebración nos sirva para seguir luchando para que caigan todos los muros que aún existen. Berlín, celebrando la Libertad, se convierte hoy en un símbolo, en la capital de Europa, y en la capital de un mundo que tiene aún que derribar muchos muros.

Derechos Humanos

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Estamos celebrando el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Una declaración que simboliza la lucha de tantas mujeres y hombres por un mundo mejor. El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, por la que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, con medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales, tanto entre los pueblos de los Estados miembros de la ONU como entre los territorios que estén bajo su jurisdicción.

Sesenta años después, el espíritu de la Declaración sigue vigente y es tan necesaria como lo fue entonces. Un momento aquel en el que se tenía claro que la Declaración debía constituir un ideal común por el que todos los pueblos y naciones se esforzaran a fin de que tanto los individuos como las instituciones promovieran el respeto a los derechos fundamentales y libertades públicas de las ciudadanas y ciudadanos.

Todavía hoy son demasiados los países en los que no se respetan ni se reconocen los derechos humanos, porque son aún muchos los gobiernos y las legislaciones que continúan amparando la violación de los derechos que esta Declaración proclamó. Así, hablo del derecho a una vida digna, a la libertad de opinión y expresión, a un juicio justo, al libre consentimiento para contraer matrimonio, a la seguridad y protección social para la satisfacción de los derechos económicos, sociales, culturales, del derecho al trabajo, al acceso al agua potable, de un salario igual por un trabajo igual, derecho a la libre orientación sexual e identidad de género, o del derecho a la educación y a la paz.

Las mujeres y los hombres de izquierdas tenemos un compromiso ideológico y debemos apostar por una defensa activa y universal de los Derechos Humanos, desde la lucha contra la pobreza, hasta nuestro rechazo frontal contra la tortura y la pena de muerte. Porque seguir impulsando políticas para reducir la pobreza, favorecer el desarrollo humano y evitar la discriminación, prevenir los conflictos y fortalecer las instituciones democráticas y la buena gobernabilidad, es fundamental para seguir consolidando una política que nos sirva para luchar contra el totalitarismo político y el integrismo religioso.