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Corazón azul

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Contra la trata de mujeres

Preservativos

jueves, 19 de marzo de 2009

El preservativo es el método más eficaz para prevenir el VIH/Sida, aunque Benedicto XVI lo niegue. Y es que el Papa, con ocasión del viaje que realiza a África, ha señalado, en un ejercicio de irresponsabilidad extrema, que el uso de preservativo “aumenta el problema” de la extensión de esta pandemia que asola el continente africano. Un continente donde quiero recordar que se encuentran las dos terceras partes de los 33 millones de personas que viven con el VIH en el mundo. Especialmente graves son las declaraciones del Papa cuando se dirigen a una población, como la de África subsahariana, que concentra el 67% de todos los casos mundiales y el 72% de los fallecimientos a causa de esta enfermedad. De auténtico peligro para la salud pública podemos calificar estas declaraciones, cuando van dirigidas a países donde la tasa de seroprevalencia a esta enfermedad supera el 60% de la población y el preservativo no es utilizado por el 90% de las personas que mantienen relaciones sexuales.

Condenar el preservativo es bendecir la extensión del Sida, y quien lo hace demuestra su falta de respeto por la vida humana. Porque condenar el preservativo en África es abocar a su población a una muerte segura, cuando sólo el 40% de la población afectada en este continente tiene acceso a antirretrovirales, porque no abogar por su uso, ante los dramáticos datos que conocemos, es imposibilitar el futuro de un continente que en 2007 contó con más del 90% de los fallecimientos de jóvenes menores de 15 años por causa del Sida en todo el planeta. Por eso debemos aplaudir la iniciativa del Gobierno de España de enviar un millón de preservativos a África.

Muchos habríamos deseado que el Papa hubiera centrado su mensaje en los verdaderos dilemas éticos y morales que se producen en un continente como el africano, tales como el hambre, la guerra, la corrupción, el machismo y las dictaduras que impiden su desarrollo, o la práctica tan extendida de la mutilación genital femenina que provoca dolor, sufrimiento o muerte a miles de mujeres. En lugar de esto, Benedicto XVI ha tratado de tirar por tierra los esfuerzos sanitarios y preventivos que desde hace años realizan todos los organismos internacionales, gobiernos y ong´s en África. Las declaraciones de Benedicto XVI son verdaderamente lamentables y condenables.


6 comentarios:

raquel dijo...

Buenas noches:
No es ninguna novedad la postura adoptada por la Iglesia cuando de educación sexual se trata, relegando su vital importancia a un plano, absolutamente inexistente, y esto sí que es grave, porque es en la falta de formación seria y eficaz,donde radican los problemas derivados de la misma, y esto es una tarea de todos: familias, escuelas y demás organismos competentes; todos debemos contribuir a dar a la sexualidad el papel protagonista que merece, desglosando sus beneficios, pero, también sus perjuicios, y es por esto, que en lugar de repetir hasta la saciedad las declaraciones del Papa, deberíamos invertir todo ese tiempo en el derecho a una vida sexual digna, donde el preservativo resulta imprescindible, máxime en países subdesarrollados donde es precisamente la carencia del mismo, lo que provoca la transmisión incesante de enfermedades de transmisión sexual, como el sida, sin duda la que mayor pandemia provoca y que, hoy por hoy, sigue teniendo a la prevención como única salvación posible.

DJ PEQUEÑO dijo...

Son las 20.12 y han muerto cinco personas por causa del VIH,.. son las 20.13 han muerto otras cinco..

despertador dijo...

Respeto a los hombres de Fé, pero no respeto su ignorancia. Un embajador de la iglesia tan admirado y seguido como un Papa, no puede dar esos discursos en una tierra tan azotada por el Sida como es África. Su campaña contra el preservativo es indigna, vacila con la enfermedad y la muerte. Los católicos en África no necesitan más oraciones, sino soluciones. Más pan y menos "rosarios". Más medicinas y menos "Padre nuestros". Más condones y menos Benedictos.

Marta Repupilli dijo...

Es absurdo que en 2009 la Iglesia Católica insista en esas posturas. Opino que debemos seguir realizando acciones ante el sida desde cada uno de los lugares que nos toca estar, coo en tu caso como legislador.
Te comento de una campaña que estamos llevanos a cabo en Argentina, todo tipo de difusión es muy útil...
Moda por la Vida el preservativo al cuerpo
Salu2

Maria Luisa dijo...

La sabiduría para vencer al sida en África


Después de un viaje al África subsahariana, David Brooks escribe en "The New York Times" (12 junio 2005) que la lucha contra el sida no se puede ganar sin cambios de conducta que vienen favorecidos por convicciones religiosas.


Brooks habla de su visita en el sur de Mozambique a una pequeña iglesia con techo de hojalata y un muro hecho de ramas, donde se reúnen mujeres para cantar y rezar y cuidar a los huérfanos de víctimas del sida. Cuando se habla con ellas de lo que hacen para evitar el sida, al principio hablan de que es importante usar el preservativo. "Pero pronto pasan del lenguaje sanitario a otro muy distinto. Dicen: ‘Es más fácil que alguien que ha sido tocado por Dios acepte cuando una mujer dice no’. Hablan de rezar por el hombre que pega a su mujer seropositiva, y tratar de integrarlo en la congregación. En su iglesia hay polígamos, pero dicen que Dios prefiere la monogamia".

Brooks señala que si bien el tratamiento contra la infección es un problema técnico, la prevención no lo es. "La prevención tiene que ver con un cambio de conducta. Se trata de llegar al corazón de la gente en sus momentos vulnerables –cuando beben, cuando se dejan llevar por la pasión– y moverles a que cambien la conducta que apenas han cambiado bajo una amenaza de muerte".

"Hemos intentado cambiar la conducta, pero lo hemos intentado sobre todo con medios técnicos para prevenir la extensión del sida, y esas técnicas han sido necesarias pero insuficientes". La información sola tampoco basta. "Los informes indican que la gran mayoría comprende, al menos intelectualmente, el peligro del VIH. Pero siguen practicando conductas de riesgo".

"Hemos proporcionado condones, pero tampoco esto basta. Los informes indican que una gran mayoría sabe cómo conseguir condones. Pero eso no significa que de hecho los usen, como lo demuestra que las tasas de infección se mantienen estables o aumentan".

La mejora económica es también necesaria, pero insuficiente. "Los que más contribuyen a la propagación de la enfermedad son gente relativamente bien situada. Son mineros que tienen relaciones con prostitutas y que luego transmiten la infección a sus mujeres. Son maestros que venden los títulos por sexo. Son viejos ricos que tienen relaciones con chicas de 14 años a cambio de teléfonos móviles".

La crisis del sida necesita ser abordada con otro lenguaje, dice Brooks. "La crisis del sida tiene que ver con el mal. Tiene que ver con pequeñas bandas de depredadores que conscientemente infectan a mujeres sin que les importe nada. La crisis del sida tiene que ver con la inviolabilidad de la vida. Tiene que ver con gente que subestima tanto su propia vida que le parece que una conducta arriesgada carece de importancia y que acepta la muerte de modo fatalista".

La crisis del sida tiene que ver con muchas cosas ("confianza, miedo, debilidad, tradiciones, tentación"), ninguna de las cuales puede ser abordada desde fuera. "Debe ser abordada con el lenguaje del deber, anclando la conducta en un conjunto de ideales trascendentes y de fe".

"Este es un lenguaje que no suelen hablar los gobiernos y las organizaciones de ayuda humanitaria. Es un lenguaje que debe ser hablado por gente que pone en conexión palabras como ‘fidelidad’ y ‘abstinencia’ con algún credo más amplio. Tiene que ser hablado en África por gente que conozca las creencias locales sobre los ancestros y lo sobrenatural. Es un lenguaje que tiene que ser hablado por un viejo respetado, un vecino, una persona que conoce tu nombre".

Gracias al catolicismo en África
En un artículo publicado en www.mercatornet.com (2 junio 2005), el periodista australiano Michael Cook responde a quienes dicen que la Iglesia católica favorece la expansión del sida en África por no promover los condones.

Cook señala la incongruencia de quienes piensan que si los africanos no usan más el preservativo es porque el Papa no lo permite. Según esta idea, "los católicos africanos son tan piadosos que si tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio, acuden a prostitutas o toman una tercera mujer, se abstendrán devotamente de usar condones porque el Gran Padre Blanco les dice que no lo hagan. (...) Pero estos católicos africanos no pueden ser a la vez tan santitos a la hora del uso de los condones y tan malos a la hora de resistir a la tentación".

"Superponer los mapas de la prevalencia del sida y de la prevalencia del catolicismo basta para echar por tierra la conexión entre Iglesia católica y sida. En Suazilandia, donde el 42,6% de la población está infectada, los católicos son solo el 5% de la población. En Bostwana, con un 37% de la población adulta infectada por el VIH, solo el 4% de la población es católica. En Sudáfrica, con un 22% de la población adulta infectada, los católicos son el 6%. En cambio, en Uganda, donde los católicos son el 43% de la población, la proporción de población adulta infectada es un 4%".

Si se tiene en cuenta la atención a los enfermos, resulta que "en torno al 27% de los cuidados sanitarios para afectados por el VIH/sida son proporcionados por instituciones de la Iglesia y ONG’s católicas. Estas gestionan en África una vasta red de iniciativas que llegan hasta los más pobres, los más alejados y los más olvidados".

Schabtai dijo...

Pues querido Cerolo yo conozco una de tus "tierras" como: Venezuela; algunas ciudades como: Caracas, Valencia, Ciudad Bolivar, Canaíma, San Felix,Maiquetía...
Bueno; es solo una manera de saludarte. Es cierto todo lo que dices y añado que el preservativo además preserva del Virus del Papiloma (cáncer de útero)que también es de transmisión sexual.
¡Mira! hay algo que la izquierda no le dedica tiempo para reflexionar y es que tenemos que empezar a apartar las religiones de nuestras vidas, estas son opresoras y represoras de vida. No entiendo como se puede luchar por la libertad desde una institución que en su fundamento reclama una existencia que en vez de buscar soluciones a la humanidad la dirige para reprimirla. O sea para que no te pase nada mejor no vivas.
Y sin embargo jamás muestra hacia la humanidad una forma de desarrollo de la espiritualidad haciendo encontrarse a las personas con el origen llamado "divino" de nuestra existencia.
El caso es que a mí me parece que los absurdos somos nosotros, cuando nos empeñamos en darle algún crédito a las religiones, al menos, los que nos sentimos socialistas que al fín y al cabo nuestro fundamento está en luchar por la justicia social, que es lo más parecido a la filosofía de Jesucristo. Pero tengamos siempre presente que la Iglesia Católica es una empresa constituida por unas personas que no siguen los principios de una filosofía en donde lo fundamental era: "mi reino no es de este mundo", sin embargo las religiones se empeñan en gobernar nuestras vidas en este.
Por la grandeza de lo que crea el Universo, lo que algunos llaman Dios, pidamos a los gobiernos de la Tierra lo que a todos nos pertenece por Justicia Social, que los dioses de otros mundos no han mandado ninguna representación institucional aquí.
Un saludo.