El Gobierno Zapatero fijó la fecha del 8 de septiembre como el Día del Cooperante para reconocer la labor de las mujeres y hombres cooperantes españoles en el mundo, y conmemorar así la Declaración del Milenio. Naciones Unidas aprobó la Declaración del Milenio en el año 2000, en esta declaración se acordaron una serie de objetivos globales, 8 en total, entre los que me gustaría destacar la erradicación de la pobreza y, por supuesto, la lucha internacional por el desarrollo. El Presidente del Gobierno de España y el PSOE con su secretaria de organización, Leire Pajín –principal impulsora de las políticas de cooperación desde la Secretaría de Estado y desde el Partido-, defiende a diario que la cooperación internacional es el instrumento necesario y básico para intentar ayudar a resolver muchos de los problemas internacionales de carácter humanitario y social, económico y cultural.Todos los Gobiernos, tal y como indica Naciones Unidas en la Declaración del Milenio “tienen que tener claro que además de las responsabilidades que todos tenemos respecto de nuestras sociedades, nos incumbe la responsabilidad colectiva de respetar y defender los principios de la dignidad humana, la igualdad y la equidad en el plano mundial. En nuestra calidad de dirigentes, tenemos, pues, un deber que cumplir respecto de todos los habitantes del planeta, en especial los más vulnerables y, en particular, los niños del mundo, a los que pertenece el futuro”.
José Luís Rodríguez Zapatero cree en las políticas sociales nacionales e internacionales, como ya lo ha venido demostrando a lo largo de estos años de gobierno socialista. Fruto de este empeño fue el Estatuto del Cooperante, un estatuto donde se fijan los derechos y obligaciones de los que prestan su trabajo solidario en el extranjero. Ha tenido que ser un Gobierno Socialista el que desarrollara una ley aprobada en 1998 porque, como siempre a la derecha le ha parecido que esta materia no tenía importancia política. Como socialista creo que esto nos hace más fuertes en el exterior, porque las políticas de solidaridad y cooperación internacional nos dignifican y enriquecen como país y como sociedad.
El PSOE, como inicio de los actos de la Semana del Cooperante, ha celebrado la entrega del “Premio al Cooperante José Félix García-Calleja” que ha recaído en La Casa Encendida y la Plataforma Voces para la Conciencia y el Desarrollo. Enhorabuena a todas y todos, y sobre todo gracias a todas las mujeres y hombres cooperantes de España.Como concejal responsable de cooperación en el Grupo Municipal Socialista no puedo dejar de referirme a la situación de la ciudad de Madrid. Y es que Madrid, por su condición de capital y por su volumen de población, le correspondería ser un referente de solidaridad, tanto para el resto de ciudades españolas, como para su propia ciudadanía, pero no lo es. La política de cooperación al desarrollo del Ayuntamiento de Madrid es insuficiente desde el punto de vista económico y además está mal gestionada. El gobierno municipal, del PP, está reduciendo año tras año el presupuesto destinado a Cooperación Internacional, ante las denuncias de nuestro grupo municipal. Y los números no engañan: en 2003, se invertía un 0,48%, en 2009 un 0,31%. Estas cantidades están muy alejadas del compromiso acordado por todos los grupos políticos en 1995, de destinar el 0,7% del presupuesto municipal a la cooperación al desarrollo. Esta situación contrasta con el compromiso real y efectivo que el Gobierno de España mantiene con los países más pobres. En cinco años el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha triplicado la Ayuda, pasando del 0,23% en 2004 al 0,5% del PIB en 2009, con el compromiso de alcanzar el 0,7 al final de esta legislatura. Una buena manera de seguir avanzando en este Día del Cooperante.

