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Corazón azul

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Contra la trata de mujeres

México

martes, 22 de diciembre de 2009

Nuestra linda y querida Ciudad de México ha dado paso enorme hacia la igualdad entre sus ciudadanos. La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) ha aprobado la ley que permite casarse a parejas homosexuales y, además, las equipara en derechos permitiendo que puedan adoptar conjuntamente. Ciudad de México se ha convertido, pues, en el primer lugar de América Latina en permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo.


En América Latina las uniones civiles están reconocidas, entre otros lugares en Uruguay, Colombia, Buenos Aires... además de Ciudad de México y del estado mexicano de Coahuila. Pues bien, una vez que se publique la ley, recién aprobada, podrán empezar a celebrarse estos matrimonios. Así, en febrero, mes de los enamorados, las parejas del mismo sexo de México podrán contraer matrimonio con los mismos derechos y deberes que las parejas heterosexuales.


Se trata de un enorme avance social y cultural, por lo que suscribo lo afirmado por Antonio Medina, coordinador de información de la organización no gubernamental Letra S, dedicada a la promoción de derechos de las minorías sexuales, “ya no somos parejas de segunda, las parejas homosexuales tenemos ya los mismos derechos”. Enhorabuena.


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3 comentarios:

Xmariachi dijo...

Enhorabuena. Me sorprende gratamente que ocurra precisamente en México.

Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

vivia mexico!viva la igualdad de dchos y la no-discriminación homofoba!!

raquel dijo...

Mis mejores deseos y más para el presente año que acaba de comenzar, especialmente para la creación de empleo, pues somos muchos los que estamos sufriendo las consecuencias de una situación económica nada favorable y donde urge la toma de decisiones que permitan su éxito realmente efectivo y absolutamente imprescindible para el desarrollo próspero de cualquier sociedad; dicho esto, me alegra mucho saber que México se ha unido a la apuesta por el respeto oficialmente establecido en igualdad de condiciones hacia todas aquellas personas homosexuales que deciden formalizar sus relaciones sentimentales en forma de matrimonio y que, en consecuencia, puedan ejercer como padres mediante la adopción, pues hay muchos niños y niñas que carecen de una familia que les aporte el afecto y los cuidados necesarios, siempre y cuando los intereses de los niños y su bienestar sean lo más importante siempre.